“Cuando no se tiene el coraje de vivir como se piensa, se termina por pensar como se vive”…Victoria Ocampo
¡¡¡Sugerencias: diariosytostadas@gmail.com!!!!

jueves 12 de febrero de 2009

Diego Armando el equipo, un 10

Esta vez no podemos objetarles nada. Los muchachos de casaca celeste y blanca tocaron, guapearon y hasta humillaron al seleccionado francés con estilo, garra y buen juego. Tan es así que Jonás Gutiérrez, Fernando Gago y el brillante Lionel Messi lograron que apareciera en escena la sensación de que el año próximo hay posibilidades de ganar por tercera vez la copa del mundo y otra vez de la mano de Maradona. Claro, aunque ahora la mano la pondrá como técnico y no en el área.

Lo que me pasa con el astro es complicado. Sencillamente, es un tipo al que le guardo un profundo aprecio pero no lo idolatro, como sí lo hace gran parte de la sociedad argentina. Es raro, qué se yo. Admito que fue, es y será el mejor jugador del mundo, pero a la vez, cuando tengo que pegarle un palito, se lo pego sin restricciones.

Yo siempre vinculo esta sensación con mi falta de experiencia emocional con él. Con esto que acabo de escribir, que ni yo misma comprendí, quise decir que nunca lo vi jugar en vivo y en directo en situaciones memorables de nuestro fútbol. De hecho, nací un año después del mundial de México 86, donde la actuación del escorpiano fue impecable. De este modo, lamentablemente, no me queda otra que ver archivos y, convengamos, que no se siente lo mismo que cuando uno lo experimenta en el preciso momento en el que ese espectacular hecho está ocurriendo.

Para mí, ídolos son Martín Palermo, Juan Román Riquelme y, en otra instancia, Carlos Bianchi. Pero el 10, no.

Asimismo, soy una persona que se aburre con los partidos de la selección. Quizás espero con ansias el comienzo del encuentro, pero a los 15 minutos se me va el furor. Amo mi país y me encantaría tener un equipo que nos represente dignamente. Sin embargo todo pasa, pasa, pero algo queda aunque el tiempo vuele.

Será que yo quiero jugadores humildes con sed de campeones y quizás eso sea imposible de conseguir. Sinceramente, no sé. Hace un tiempo vi un pibito en la tele cuyo máximo sueño era jugar un mundial. Deberíamos llamarlo. A lo mejor ese corazón humilde y esa sed de campeón pueden más que los millones de euros que ganan nuestros mejores jugadores ¿No?.

PD 1: No vi el partido de ayer pero me lo contaron…(creo que eso no debería haberlo detallado).
PD 2: Que nadie de afuera se atreva a tocarle un pelo a Maradona porque se las van a ver conmigo. Bueno, al fin y al cabo es un astro y es nuestro (sí, que no nos vengan a decir después que en realidad nació en la Conchinchina).

1 personas dejaron su comentario:

Nomuchio dijo...

Nova, pasá por mi blog, tenes un regalito.

Beso