
Con juventud, carisma y talento se ganaron la confianza del virrey, quien desde la tribuna y como manager del club, les pone un porotito además de tunear sus apellidos con acento parisino.
Resumen del partido: Un bodrio. Estuve a punto de cambiar de canal y mirar Midachi en Cinta.
La sorpresa: El gol de Roncaglia. Por poco no lo festeja ni el propio jugador de Boca. Es que el tiro de Gaitán dio en el travesaño, rebotó en la pierna del defensor y se metió en el arco de Campagnuolo sin prácticamente advertirlo. Obvio, tras el gol, el arquero pegaba manotazos de ahogado para que el juez de línea levantara la banderita.
Lo mejor: El gol de Tito Noir (Nuar, según Bianchi). Algunos comparan su definición con la del turco Asad al Milan, en 1994 por la copa intercontinental. Para mí, el tiro del entrerriano tuvo más ángulo pero qué sé yo, no me gusta buscar ese tipo de semejanzas. Fue un golazo de un jugador excepcional que necesita bajar un cambio y mirar un poquito el arco antes de definir. Lo tengo fichado desde el clausura 2008, cuando entró y, paradójicamente, en pocos minutos mareó a Racing y selló la victoria. Es mi pollo aunque lo apoden pájaro.
Lo peor: Las patadas a Krupoviesa.
Paupérrimo: El arbitraje de Pompei. Cobró faltas innecesarias y perdonó errores claves.
PD: No quiero el chiste fácil sobre el afrancesamiento de mis chicos ("Nuar", "Philippe" y "Mush"). El que tenía esa intención, invéntese otra humorada. Esa definición déjensela a Telerman.





*Altura: Idem Shakira, Celeste Cid, Diego Buonanotte y Maxi Moralez.







