Los resultados de los 10 partidos
La sorpresa: El vestuario fosforescente de Tigre.
Si la intención de los dirigidos por Diego Cagna era no pasar desapercibidos, lo lograron. Al menos, a San Lorenzo le sirvió para esquivarlos y clavarles tres tantos.
El descolgado:
Aunque nadie le haya prestado atención porque era viernes o porque no era un partido que prometía muchos goles, Huracán venció por 1 a 0 a San Martín de Tucumán. Sí sí, leyó bien, ganó el globo.
Con o sin ogro:
Newell’s le pasó el trapo a Gimnasia en el Coloso del Parque.
Conclusión: a Sesa no le alcanzó con ser felino para ir a buscarla adentro del arco.
No respetan ni la nacionalidad:
Arsenal le ganó 2 a 0 a un débil Argentinos en La Paternal.
El primer empate de la fecha:
Godoy Cruz y Banfield no pudieron convertir más que un gol.
Cocodrilo que durmió…
Y sí, Racing fue cartera. El gol tempranero de Pablo Lugüercio le subió el termostato al equipo de Zubeldía por lo que Campagnuolo tuvo que sufir dos veces a Sand y una a Sebastián Blanco. A Llop no le quedó otra opción que la protesta.
Los aburridos:
Estudiantes y Central empataron sin goles. Independiente y Vélez hicieron lo propio aunque con más bostezos. Dos plomazos.
Sin comentarios:
River ganaba 2 a 0, pero Colón, con uno menos, empató sobre el final. No haré declaraciones porque sino van a decir que me dejo llevar por mi corazón azul y oro.
Nota: Fabbiani y Gallardo observaron el encuentro desde la tribuna.
Consejo: ¿No les convendría simular que no les duele cuando un jugador rival les pega para que éste no sea expulsado? Es una sugerencia simplemente.
El partido de la fecha:
Gimnasia de Jujuy – Boca. Lo reconozco: ganamos por un PALITO.
Impecable actuación de los hombres de Labruna. Aplausos para Montenegro y Ricky Gómez.
Gracias a Tito (a quien le puse fichas antes de su debut en primera) y a Viatri (gol que le sirvió para levantarle la capa), los chicos (o no tan chicos) de Ischia estamparon un entretenido 2 a 1.
NOTA
Me gustó la nueva apertura de Fútbol de Primera. Para el que no la vio, le cuento que Enrique Macaya Marquez comenzó resumiendo lo más destacable de la fecha en el centro del típico estudio con escenografía negra. Habló del último partido y luego giró la cabeza hacia la izquierda, acompañando su movimiento con un: "Abbondanzieri, buenas noches". En ese momento, se enciende un plasma y aparece el pato desde el móvil.
Un lindo juego que, además de aprovechar el cambio de horario, le suma un porotito al clásico de los domingos.