Este artículo fue publicado en: TélamCreo que si San Martín volviera se sentiría honroso de ser considerado para los argentinos (y para Chile y Perú) el padre de la patria. Sin embargo, si tuviese la posibilidad de observar en qué condiciones se encuentra actualmente el territorio celeste y blanco, es probable que nos pegue un voleo y se vaya de vacaciones a las islas Caimán.
No quiero caer en formalismos ni en redundancias. Tampoco quisiera parecerme a esos historiadores (dicho está, no estudié para serlo) o periodistas de visión gélida que se sienten dichosos de conocer los mayores secretos de nuestros próceres. Pero muchas veces me pongo a pensar sobre el rumbo que ha tomado nuestro país. Es lógico que consideremos a los gobernantes como los culpables, pero también es cierto que si accedieron al poder por algo es. Porque los dejamos, porque nos callamos y porque nos callaron.
Hoy son muy pocos los que saben quiénes nos precedieron. Podría jugármela que hasta hay profesores de historia que están un poco perdidos y que confunden a Sarmiento con Quiroga y a Mitre con la radio.
Pero puedo decir que es normal (claro está que no lo avalo) y el que siembra zapallos no cosechará tomates. Si hablo de mí, puedo contar que estudié en escuela pública y, si hablamos de historia nacional debo reconocer también que por dos años seguidos repasamos la fundación del Virreynato del Río de la Plata. Como eran muchos nombres, fechas y lugares, debí estudiarlo de memoria y como es obvio, de lo que leí tantas veces sin tener una guía mayúscula (internet era un lujo que solo se daban los empresarios) hoy recuerdo muy poco.
Eso sí, de San Martín, de Belgrano, de Moreno (Mariano, no el secretario de Comercio Interior) ni noticias. A lo sumo, un acto para una fecha patria con disfraz de "negrita" o de señora de alta alcurnia (porque en la escuela también nos enseñan a separar) un poco mezclado con tintes de siglo XXI (por ejemplo, al representar a la hija de una importante familia porteña del 1800, siempre porté reloj pulsera y sandalias super top).
Pero volviendo al tema, si comparamos la época de Don José con la actual, no caben dudas que las cosas son diferentes: Antes no se sabía mucho lo que sucedía porque no había medios. Ahora se conoce mucho más, pero según la visión de esos medios. Antes éramos gobernados por extranjeros (hasta el 9 de julio de 1816). Hoy, sin saberlo, no hay espacio argentino que no tenga lazos con el exterior a la hora de aplicar alguna medida rentable (generalmente para unos pocos).
Me retracto, las cosas no son tan diferentes y si algo se hizo durante la formación de Argentina, en estos últimos años quedó en el olvido.
Quedó en el olvido. Como nuestros valores. Eso es literal. "¡Y pensar que hubo mucha gente que se jugó por un ideal y por un modelo de país!", dicen varios con los brazos cruzados. Pero no todo es tan caótico. Creo que en muchos lugares existen héroes, personas que con el tiempo también quedarán en una página de la historia de nuestro país. Claro, siempre y cuando aprendamos a mirar, a leer y comprendamos que no es necesario tener un cargo público o dinero para comenzar a hacer algo por nuestros pares. ¿Imposible? No, han aparecido en las épocas más difíciles. Reconocerlos es fácil, son los que hacen ahora, pensando en el mañana, sin querer sacar ningún rédito más que la expansión de una actividad que mejore la situación de los desposeídos (sí, de los despojados de pertenencias, de derechos y de sueños).
Se llama Raúl, como el delantero símbolo del Real Madrid. Nombre que encaja perfecto con su nueva profesión. ¿Juega al fútbol como su tocayo del club español? No, pero según él, le dicen arquero suertudo porque lo salvó un travesaño.
El hombre, cantante y estresha reconocidísima, es el nuevo novio de Zulma Lobato y aunque se encuentran en una etapa de crisis sentimental, él no deja de declararle su amor.
Esta es la canción. Sería como un "Para Zulma" que en lugar de ejecutar Ludwig van Beethoven, lo haría una cruza entre Alcides y Pepito Pérez.
Nota: Raúl también es fotógrafo de boxeo. Peculiar, ¿no?.
Ambos visitaron esta semana el programa que Jorge Asis conduce por Crónica TV.
Entre las que si fueron favorecidas,están: Grace Ocaña (ex ministra de Salud nacional, post-dengue)
"Lilita" Carrió: Dirigente del Ari. No aceptó dialogar con el gobierno y califcó a Kirchner de psicópata.
Majo Lubertino: Titular del Inadi. Ahora se viste como funcionaria (según dicen las malas lenguas, a pedido de la presidenta). Lucre trajes, se maquilla más suave y, si no me equivoco, ya no utiliza un piercing en la nariz. Además, de acuerdo a lo que publicó un medio en una vieja entrevista, usa carteras Louis Viutton truchas (no era necesario el chisme, Majo).
Charles Ruckauf: Ex gobernador bonaerense y ex vicepresidente de la nación. Su pelo cambió notablemente. Pasó de ser calvo a tener un enrulado castaño claro. Luego, optó por look nevadito.

