Mientras miraba la televisión, una nueva emisión de la cadena nacional interrumpió mi programa favorito. No me enojé, puesto que (aunque parezca extraño) me gusta ver los anuncios oficiales, pese a que muchas veces me queden más dudas que antes. Quizás mi inconsciente lo entienda como un deber cívico, no lo sé.

Obviamente, no voy a hablar de lo que este jueves nos expuso la Presidenta con respecto a las reservas, sino que haré hincapié en algo que llamó mi atención: La seriedad de la edecán.
Sí, ya sé, no es un ámbito para andar como las hermanas Pais, pero esa mirada fija al lente de la cámara me hacía imaginar que en pocos días le van a chantar una gorrita con alguna marca. Es que de ahí a convertirte en promotora, hay un paso (firme).
Ojo, sería un lindo currito. La edecán con sponsor. Ya me lo imagino. El loguito de una empresa de sopas, por ejemplo, porque de milanesas y/o hamburguesas de soja, nunca. O no sé, quizás podría aparecer con la publicidad de la marca de camioncitos que auspicia al Fútbol para Todos.
O sea, sería como hacen en el fútbol: Viste que siempre que habla el “jugador del partido” (bueno antes, porque ahora no se puede dar ni premio ya que cuando termina el encuentro lo levantan como moco de pavo para que empiece el otro) atrás aparecen un par de chicas con sombrilla, vincha y remera con el logo de la empresa a la que representan. ¡Sí, te acordaste! esas que ponen cara de “PORFIS, que me llame Sofovich”, aunque miran como aquel recordado personaje de Juana Molina, en el que la hija de Monica Cahen D'Anvers imitaba a Patricia Sarán. De eso me acuerdo bien, tengo fotos en la que estoy haciendo el gestito mientras decía “¡Ay! gordoooo!, al igual que la actriz (tenía cuatro años, no me juzguen).
No creo que sea una idea tan descabellada. Si al fin y al cabo mucha bola al discurso no le dan (sino no seguiríamos siempre en la misma).
De todos modos, si algún día pudiera ser presidenta de la Nación (no, del diario no) no sé si les pondría sponsor a mis edecanes. Lo que sí, me buscaría tres y ligeros de ropa: Uno lo elijo yo y los otros dos vamos a votación, tipo como cuando le ponen nombre a los nuevos animalitos del zoológico. Eso sí, no entran en la lista ni Matías Ale ni Ricardo Fort, porque ya me derramaron el vaso.