“Cuando no se tiene el coraje de vivir como se piensa, se termina por pensar como se vive”…Victoria Ocampo

martes 24 de mayo de 2011

Consejos para enamorar


1. Ser vos misma.
 No intentes ser quien no sos. No intentes parecerte a nadie ni que él crea que sos de otra manera. A los hombres les gustan las mujeres únicas, y nunca serás más única que siendo vos misma. Además, de nada sirve seducirlo fingiendo ser otra persona, si tarde o temprano tendrás que dejar esa pose.

2. Querete a vos misma.
 A los hombres les atraen las chicas seguras de sí mismas. Quererte un poco no te vendrá nada mal. Como se suele decir, nadie te querrá, si antes vos no te querés a ti misma.

3. Cuidá tu imagen.
 No hace falta tener la talla de una modelo, ni la apariencia de una Barbie. Se trata de que, seas como seas, cuides tu aspecto. Elige una buena ropa (tanto interior como exterior) que te favorezca y resalte aquellos puntos de tu cuerpo de los que te sentís más orgullosa. Iluminá tu rostro con un poco de maquillaje, producite. Sentite hermosa. Ese es el primer paso para encarar una nueva etapa en la vida.

4. Mantené el misterio.
 A los chicos les gusta el juego de la seducción. Si se lo pones muy fácil su interés se perderá de la misma forma. Jugá con él, no se lo pongas todo en bandeja. Dejá que se pregunte cómo sos, qué sentís, qué querés. Su incertidumbre aumentará las ganas de conocerte.

5. No lo agobies.
 Si siente que estás constantemente pendiente de él sabrá que te tiene, y puede que eso le haga perder el interés. Pero si además lo agobiás mandándole mensajes constantemente, o tratando una y otra vez de hablar con él, puede ser más perjudicial de lo que pensás. Conseguirás el efecto contrario al que deseas. Dejá que vaya a su ritmo y que quien te busque sea él. Eso a los hombres les encanta.

6. Sentido del humor.
Las
 risas son una de las mejores formas de conseguir una rápida complicidad con la otra persona. Saber que podrás pasar ratos divertidos  da seguridad de que el aburrimiento no entra en los planes. Este es u punto muy importante para los hombres, de modo que a veces terminan eligiendo a la chica que tiene más buena onda que a la que es más linda-

7. Nada de ex.
 No le hables de tus parejas anteriores, ya sean buenas o malas experiencias. A nadie le gusta que la persona con la que está coqueteando le compare o simplemente le hable de otras personas con las que ha estado.

8. No hables demasiado.
 Está bien hablarle de ti misma, de tu vida, de tus aficiones y gustos. Pero que no sea un monólogo. Dejá que él te hable de sí mismo, y mostrate interesada en todo momento. Escúchalo con atención, que vea que te importa lo que te cuenta. Tiene que sentirse especial, único. Pero ojo, eso no significa que te pases todo el rato callada. Habla, y mostrale que eres capaz de tener conversaciones muy interesantes y variadas.

9. Prepara una cita perfecta.
  Prepará lo que creas que le va a gustar. Lo ideal es que te fijes en sus gustos y trates de acercarte más a lo que pueda gustarle. Una cena preparada por vos misma, o un restaurante con encanto. Un paseo al aire libre quizás. Ajustarte a sus preferencias y sorprenderlo al mismo tiempo es la clave.

10. Relajate y no tengas prisa.
 La seducción no es un juego de dos minutos. En ocasiones puede durar muy poco, pero en otras puede durar semanas, e incluso meses. Todo depende de cada uno. Tené paciencia y no te precipites. Recordá que es importante que te vea segura, y no lo hará si vos te mostrás nerviosa o ansiosa.



1. Paciencia. No des un paso en falso. Hay veces que todo va muy rápido- mejor-pero si notas el más mínimo problema o signo de rechazo, poné el freno y paciencia.
 Seducir 
es un arte.

2. Ternura. Conseguí llegar a su vena tierna. Todas las mujeres la tienen. Trabájala a conciencia. Muéstrate tierno y fuerte en una combinación que sa natural y en modo alguno que sea forzada. Recuerda la fórmula 3C: Comprensión, confianza y cariño... puede ayudar...

3. Diversión. Hacela pasarlo bien. Reír, divertirse, es la antesala de la seducción. Consigue despreocuparla de todo, lo que le preocupa, le hiere, o le inquieta. Pertubala con la diversión. Cada mujer se divierte de una forma diferente. Aprende sus gustos o intenta sorprenderla. Ver cómo hacer reír a una mujer y también, frases divertidas.

4. Medí los pasos, siendo atrevido. Actuá progresivamente, paso a paso. Esto tiene que ver con la regla nº 1 paciencia. Si querés tomarle la mano... ¿y por qué no le intentas leérsela? Y ya está... la tenés...mantenela.

5. Mírala ocasionalmente a los ojos. Mírala con seguridad y ternura. Miradas breves pero intensas. HAcelo románticamente, girando tu cabeza, suspirando de vez en cuando, especialmente cuando dice algo interesante...

6. Detalles y regalos son bienvenidos, siempre que el qué, cómo y cuándo.

7. Intentá ser encantador, pero no empalagoso. Para conquistar en el equlilibrio está la virtud. Sé encantador pero no te pases...nada de cartas de amor, de poemas por mensaje de texto. Sé natural, mandale frases que remitan a situaciones que vivieron juntos y la hagan responderte.

8. Que ella sea protagonista. No hables excesivamente de vos o de tus cosas, si lográs que ella se abra hacía vos, te cuente sus cosas y su vida, será un gran paso..

9. Liberala, hacela sentir que estar con vos es como volar... Aprovechá cada minuto para hacerla sentir así. Hacela reir, sé inteligente con tus bromas y no caigas en lo cursi. Si decís una frase, procurá prepararla antes. Dejala boquiabierta, hacela pensar.

10. Si falla todo, volvé a intentarlo pero sin presionar empalagosamente. Para conquistar a una mujer hace falta sutileza, e inteligencia... aunque a veces, el destino lo hace todo mucho más fácil...

Adaptación. Fuente: www.comoconquistaryligarconamor.com


miércoles 18 de mayo de 2011

Lo que un día fue, no será

He aprendido muchas cosas respecto de las relaciones interhumanas (qué bonito suena decirlo así), más allá de algún que otro tropezón. A veces, cuando nos dicen que no o cuando alguien decide quebrar nuestras expectativas amorosas, nos duele como la peor de las traiciones. Pero después pasa y sé que es muy bueno que suceda puesto que para la próxima situación de estas características, uno ya va más preparado. Tiene menos miedo porque sabe tanto ganar como perder. Borges dice en “El otro” que si lo sobrenatural ocurre dos veces, deja de ser aterrador. Considero que es cierto porque no hay mayor temor que hacia lo que no se conoce.

Traigo el tema a colación por una charla que mantuve hace muy poco con un amigo al que le había sucedido algo de este tipo. Nos pusimos a conversar y decidí remover mi propio pasado, buscando un consuelo para eso que no daba respuestas lógicas.

Y pensé en quienes atrajeron mi atención en un momento de mi vida. Siempre digo que los hombres que me gustaron no han sido tantos ni con una proyección estimable como para no hablar de ellos. Si bien no voy a referirme según su nombre, porque sería una impertinencia, comentaré lo que me quedó de cada uno: su recuerdo y la enseñanza de lo que no debo volver a hacer.

Me di cuenta que no era amor porque cuando todo terminó no tuve más ganas de volverlos a ver (aclaro que fueron diferentes situaciones, no en sincro). Mi esencia marca que los que me dicen que no, son en parte buenos porque avivan mi búsqueda del sí. En estos casos, fue todo lo contrario. No sentí relación partida, no sentí desprecio. No sentí, nada. Solamente, una voz que en mi oído repicaba un “sos una boluda y pensar que te habías ilusionado con alguien que no podés desprender de la muchedumbre”. Es así, siempre pensé que una persona con determinadas características que se adecuaran a un cierto molde selecto previamente, me harían muy feliz. Desestimé al amor y así golpeó a mi puerta, no llegando con el hombre indicado, pero sí demostrándome que las cosas del corazón sólo las maneja él y que no hay mucha ciencia.

“Era un idiota. Siempre te lo dijeron. Además, le hiciste la carta astral y lo sabías. Ves la montura y te mandás abajo”. Y me volvía a taladrar, solita. Pero lo bueno de internet es que el amplio caudal informativo te despeja y las ideas de este tipo (que solo pasan por la cabeza), se empiezan a esfumar. Pasa, todo pasa, como dice Humberto.


Por momentos, el mágico deseo de encontrar al príncipe azul nos hace ponerle el traje a cualquier plebeyo. A los míos, siempre les quedó muy grande de sisa.

Creo que con el correr del tiempo (ahora tengo 23 años) fui desarrollando un carácter más fuerte –lo que no significa que sea una histérica- y mi desempeño léxico se volvió un aliado. Ahora no soy tan pudorosa a la hora de sacarme las dudas y sin vueltas pregunto, cuando obviamente recibí las cinco señales correctas (una ayuda, un piropo, una charla, varias sonrisas y una ironía por celos) “¿qué te pasa conmigo? ¿Cómo me ves?”, sin esperar recibir un beso a cambio -aclaro- sino buscando una naturalización del sentimiento. Muchos de los que quizás estén leyendo esto saben que es totalmente cierto (porque lo padecieron). El hecho es que, de ser una respuesta expectante  o declive, la tranquilidad llega.

Quizás una parte de mi locura no me deja navegar en la incertidumbre ni pararme en barro colorado.  Necesito saber qué hay detrás, qué pasa, qué busca. Ahora bien, es una técnica muy recomendable aunque poco sustentable para quienes se enamoraron de verdad o están encaprichad@s. De mi parte, puedo ver que los hombres tienen un gran temor ante la seriedad. Piensan -sostengo- que se los está sometiendo a un interrogatorio y que, de decir que sí, deberán formalizar a la brevedad. ¡Pero no, tololos! Nosotras, en parte, estamos en su sintonía. Solamente queremos probar cuán decididos son. En mi caso, excepto uno, el resto flaqueó y no pasó esa primera y mínima prueba de madurez emocional e intelectual.

Y así es que comenzamos a perder toda confianza en esa persona que se esconde (sí, se esconde porque después vuelven a buscarte). Olvido, es el único lugar en el que pueden quedar estas historias, aunque con una papelera de reciclaje para poder recordar qué y cómo se vivió. Esto no quita que nos asombremos cuando volvamos a ver a esa persona y digamos ¿cómo me pude enganchar con esto? Nadie lo sabe, somos un poco impredecibles a veces.

Cierro con un fragmento de “Esta noche me emborracho”:
“¡Mire, si no es pa' suicidarse que por ese cachivache sea lo que soy!... Fiera
venganza la del tiempo, que le hace ver deshecho lo que uno amó... Este encuentro me ha
hecho tanto mal, que si lo pienso más termino envenenao. Esta noche me emborracho bien,
me mamo, ¡bien mamao!, pa' no pensar”. 

PD: Para los que temen por estar sufriendo mal de amores, quédense tranquilos. No hay moros en la costa, simplemente me gusta mucho escribir sobre esto y por momentos, siento nostalgia  hasta de lo que no viví.

martes 17 de mayo de 2011

Psicoterapia vegetal

Los alimentos no sólo nutren nuestras necesidades fisiológicas sino también las afectivas y emocionales. Algunos especialistas en lo que se ha dado en llamar la "medicina afectiva" han comprobado que determinadas frutas y verduras son muy útiles para resolver algunas de nuestras crisis afectivas ya que, además de ser alimento para el cuerpo y sus funciones orgánicas, ayudan a restablecer su equilibrio emocional. 

                                                                         
Para épocas de crisis
Las legumbres secas siempre han servido para resolver problemas sociales en épocas de restricción, y de forma general son muy útiles para cualquier crisis. Además, algunas tienen indicaciones más específicas:
Porotos: tan ricos en virtudes dietéticas, son el mejor remedio en los estados de exceso de énfasis u optimismo. ¿Por qué? Las personas enfáticas en realidad tienen un gran vacío interior, un fuerte sentimiento de impotencia y de miedo, que se llena con la gran cantidad de nutrientes que posee esta legumbre.
Lentejas: es el remedio para los que por naturaleza tiende a refutar siempre las opiniones de los otros.
Habas: son ideales para los impacientes.


Para subir el ánimo

Col: va bien en los estados de melancolía. Atenúa los remordimientos y el sentido de culpa, y la impotencia que suele acompañarlos.
Nabo: para las épocas en las que sientes que estas perdiendo el rumbo de tu vida. Te dará lucidez para salir del laberinto en el que te encuentras.
Rábanos: son estimulantes de la función del hígado y en la medicina tradicional china este es el órgano de la planificación y de la cólera. Si tu estado de ánimo está por los suelos, puede que tu hígado está en un estado deplorable, razón por la cual es necesario estimularlo. Los que sienten la necesidad irresistible de comer rábanos es porque sus ganas de vivir están apagadas y su hígado atascado.



Para frustrados y perdedores
En la medicina afectiva las siguientes frutas son el antídoto perfecto a las etapas en que nuestros sentimientos nos atormentan de forma insistente afectando a nuestras relaciones personales y laborales. i
Banana: es el fruto preferido de los niños y es un buen remedio contra la inseguridad ya que es como si restituyera la inocencia perdida.
Sandía: es la mejor fruta para los que sienten frustrados o siempre encuentran obstáculos para realizar sus propios propósitos.



Contra la depresión
Gracias a su riqueza en vitamina C los cítricos son un poderoso remedio para usar en los momentos de debilidad y bajadas de ánimo. Resulta de gran ayuda para curar heridas afectivas, periodos de luto, abandonos y pérdidas.
Limón: es el remedio para los dolores debidos a una pérdida o luto.
Pomelo: es adecuado para los que tienen mucho autocontrol y nunca muestran su vulnerabilidad.
Naranja: ayuda a recuperar la confianza en uno mismo para hacer frente a los compromisos. Además sirve para atenuar las crisis de angustia.
Mandarino: para los que no tienen amor propio. Es el remedio para los que se sienten apagados sobre todo delante de gente que les observa.





Para superar abandonos
Lechuga: considerada un analgésico natural, tiene propiedades sedantes e hipnóticas. Y antiguamente era usada para aplacar los deseos impuros. Es el remedio para las mujeres que han sido abandonadas.
Escarola: es un buen reequilibrante para cuando hay sentimientos contradictorios de amor y odio y el remedio ideal contra la inseguridad en uno mismo.
Alcachofa: tiene la propiedad de estimular las secreciones biliares y es el remedio a los corazones "desengañados" en los que se ha apagado la llama del amor.
Achicoria: es el mejor remedio para los indecisos ya que les ayuda a desarrollar la capacidad de elección.


En todos los problemas afectivos
Papa: está disponible en cada estación y por eso siempre ha ocupado el papel de combatir las carencias, físicas y afectivas. Por un lado nutre, por otro es el remedio para los conflictos que tienen origen en las relaciones familiares, para los que reniegan de sus propias raíces. Este tubérculo es también el remedio a la pesadez de la vida.
Berenjena: va bien para los que no encuentran su sitio en esta sociedad y se sienten siempre como extraños y fuera de lugar. 
Tomate: es un buen estimulante de ánimo indicado sobre todo para después de una ruptura afectiva dramática.
Pimiento: ayuda a encontrar la vía del amor cuando los canales de la comunicación y espontaneidad están obstruidos.



Elige según el color
Los expertos en cromoterapia también les otorgan propiedades a las frutas y verduras según su color.
Amarillas: como el color del sol, dan seguridad y aumentan la creatividad
Rojas: es el color de la fuerza y por eso las frutas rojas se recomiendan contra la apatía, la depresión, la falta de deseo sexual y el cansancio.
Naranjas: ayudan a levantar el ánimo y también van bien en los estados depresivos. 
Azul-violeta: son colores que inducen a la relajación, por eso las verduras y frutas de ese color dicen que ayudan a reequilibrar el sistema nervioso. Y están indicadas para las personas muy nerviosas y que se cansan enseguida.
Verdes: es el color de la tranquilidad y del equilibrio, por eso los alimentos verdes van bien para calmar en estados de mucha agitación. También son útiles en la depresión.
Blancas: es la suma de todos los colores por eso las verduras de ese color (ajos, cebollas) son la panacea de todos los males.


¡A comer más frutas y verduras!
Y para cerrar, un toque de simpatía...

lunes 9 de mayo de 2011

El lenguaje corporal

La kinésica estudia el significado expresivo, apelativo o comunicativo de los movimientos corporales y de los gestos aprendidos de percepción visual, auditiva o táctil, solos o en relación con la estructura lingüística y paralingüística y con la situación comunicativa.

Pertenece a la categoría de los paralenguajes, que describen todas las formas de comunicación humana no verbal. Esto incluye los movimientos más sutiles e inconscientes, incluyendo el guiño y los movimientos leves de cejas. Además, el lenguaje corporal puede incluir la utilización de expresiones faciales y postura.

La expresión facial

Nosotros utilizamos la expresión facial para: expresar el estado de ánimo, indicar atención, mostrar disgusto, bromear, reprochar, reforzar la comunicación verbal, etc.

La mirada

La mirada se estudia separadamente por la importancia que conlleva, aunque forme parte de la expresión facial.

El estudio de la mirada contempla diferentes aspectos, entre los más importantes podemos mencionar:

  • La dilatación de las pupilas indica interés y atractivo, se dilatan cuando se ve algo interesante. 
  • El número de veces que se parpadea por minuto se relaciona con la tranquilidad y el nerviosismo. Si se parpadea mucho, es símbolo de nerviosismo e inquietud y cuanto menos se parpadee más tranquilo estará uno. 
  • El contacto visual consiste en la mirada que una persona dirige a la mirada de la otra. Aquí debemos mencionar la frecuencia con la que miramos a la otra persona y el mantenimiento del contacto ocular. 
  • La forma de mirar es una de las conductas más relevantes para distinguir a las personas de estatus alto, dominantes y poderosas, de aquellas de bajo estatus que no son poderosas. 
La sonrisa

Se utiliza para expresar felicidad, alegría o simpatía. La sonrisa incluso puede utilizarse para hacer las situaciones más llevaderas. Puede tener un efecto terapéutico en las personas pesimistas o deprimidas.

§ Sonrisa sencilla: con este tipo de sonrisa se trasmite un mensaje inseguro, dudoso, de falta de confianza. Debe evitarse si se quiere dar una impresión de firmeza y confianza.

§ Sonrisa sencilla de alta intensidad: esta sonrisa se produce con una separación más acentuada de las comisuras de la boca y éstas suben más. Se puede ver una pequeña parte de los dientes superiores. Transmite confianza y calor.

§ Sonrisa superior: el labio superior se retrae de tal manera que se pueden ver casi o todos los dientes. Se transmite un mensaje de cierta satisfacción por ver a alguien.

§ Sonrisa superior de alta intensidad: se abre más la boca y se ven más los dientes. Se suele acompañar con el cierre ligero de los ojos. Aparte de transmitir felicidad, se suele utilizar para decir una duda alegre o para representar una sorpresa divertida. Se utiliza muchas veces de forma engañosa, por este motivo, hay que tener cuidado.

§ Sonrisa amplia: es aquella en la cual la mirada se estrecha levemente. Los dientes superiores e inferiores se descubren al completo. Este tipo de sonrisa expresa la más alta intensidad de alegría, felicidad y placer.

§ Carcajada: es la que va más allá que la amplia. Es la más contagiosa y se produce en un grupo de personas.

Señales para saber si le gustás a una mujer según el lenguaje corporal

- Su buen humor es espontáneo: Ya sea sonriéndo o riéndo abiertamente, una mujer que disfruta de tu compañía se notará feliz y agradada.

- Te toca casualmente: Si de repente te toca el brazo, te acomoda la camisa, o incluso llega a rozarte la pierna con la suya, es un indicio de que quiere acercarse.

- Demasiadas “coincidencias”. Si ella gusta de vos, buscará la manera de que se encuentren de manera “fortuita”.

- Las miradas intermitentes: Debes aprender a mirarlas indirectamente. No es difícil; lo que necesitás precisar es si tratan de verte cuando no las estás mirando. Si es así, has llamado su atención.

- El cabello tiene un significado especial: Procuren precisar cuando el gesto de acomodarse el cabello es premeditado, en un movimiento más minucioso de lo normal (pero no necesariamente más lento), y más aún si ella mantiene el contacto visual

- Si está sentada a tu lado, al cruzar las piernas pondrá la más alejada de vos por encima de la otra, para mostrar mejor la pantorrilla. En esta posición, los músculos de la pierna se ven más tersos y provocativos.

- Recuerda detalles de conversaciones anteriores (que a veces ni tú mismo recuerdas): ¿Pensabas que sólo se trataba de mirar cómo se mueve? Una mujer, por distraída que sea, no olvida pequeños detalles de lo que le decimos, si les parecemos interesantes.

- No se siente intimidada por tu proximidad: Si de verdad le gustas no le importará que te acerques a ella; pero si lo haces en el momento inoportuno, o si eres demasiado impetuoso, puedes despedirte de todo el esfuerzo que habías aplicado hasta ese momento.

¿Querés saber una manera sencilla de acercarte a ella sin “amenazar” su espacio? Dirige su atención lejos de vos mientras lo haces: busca algo que le pueda llamar la atención (un cachorrito, otra pareja, una escultura, qué se yo…) y apúntalo con la mirada, mientras te acercas a ella (como tratando de “señalar” con tus ojos lo que quieres que vea). Debes estar pendiente si ella oscila ligeramente hacia atrás (¡mala señal!)

¿Cómo saber si le gustamos a él?

  • Las cejas elevadas, los labios entreabiertos, las narinas dilatadas y los ojos ampliamente abiertos, dan al rostro entero una expresión de apertura. 
  • Él tratará de llamar tu atención.
  • Dependiendo de su personalidad algunos lo harán sutilmente y otros casi se convertirán en un payaso, tratando de que lo notes. Quizá se separe de sus amigos, poniéndose de pie ligeramente aparte, con esperanza de ser visto como un individuo. 
  • Acicalará su corbata, o la solapa… Es el equivalente a lamerse los labios las mujeres: “quiero lucir bien para ti”. 
  • Se mostrará con los músculos tirantes en todo el cuerpo, en una actitud de mostrarte su total atención y con interés de que te acerques. Quizá ponga las manos en las caderas, esto acentúa el tamaño físico y el cuerpo sugiere confianza. Apuntamos con nuestras manos a nuestras mejores cualidades o adonde deseamos ser tocados… bueno… esto es inconscientemente en la mayoría de los casos. 
  • Hará un “viaje visual” por tu cuerpo, parando en los puertos más bonitos. 
  • Se abrirá de piernas si se sienta frente a vos en un acto muy del género “ofertándose”. 
  • Se tocará la cara mientras te mira, acariciándosela. Cuando alguien nos atrae nuestra piel se vuelve extremadamente sensitiva al tacto u otra estimulación. Además tocarse dará la idea al otro de que podría ser placentero besarse. 
  • Te guiará poniendo su brazo en tu hombro o cintura… No son sólo buenas maneras, es una forma de no perderte de vista y además pueden sucederse unos cuantos “toques” más… accidentales, ¡claro!

Mis estados en Facebook

Lunes 09-05: 
Descubrí que puedo manejar el movimiento que en mi cuerpo produce la marcha del colectivo, tomándome del pasamanos que se separa unos pocos centímetros de la parte de adentro del techo del vehículo. Esto es maravilloso para una petisa de 1, 59. 
Nótese que para sujetarme no estaba en puntitas de pie.


Si le digo a la profe que no estudié y confirmo que es así, no debería tomarme el examen, puesto que "a confesión de partes, relevo de PRUEBAS".


Domingo 08-05:
Se ve que los de All Boys no son "Todos chicos". Gran arquero Carrizo, está para la selección, si es que queremos seguir quedando arafue de los mundiales. (Estado con toma de partido).




Sábado 07-05:
Quiero saber si es cierto que el amor cruza las barreras sociales o si los ricos solo buscan establecer relaciones serias con personas de su misma clase. O sea, no es que me esté convirtiendo en una mujer ambiciosa e interesada, simplemente quiero hacer un trabajo de campo...


Viernes 06-05:
Ahora me doy cuenta. Los hombres con los que alguna vez me relacioné sentimentalmente ya habían dejado atrás la edad del pavo: en ese preciso momento de contacto ya estaban transitando la edad del ganzo.



domingo 8 de mayo de 2011

Muy pronto...

Yo creo que cada uno es perfecto a su manera y como nunca falta un roto para un descosido, el amor a la larga termina triunfando.

La situación a veces es extraña, al punto de tornarse compleja, pero cuando las caídas sentimentales se repiten, uno termina mirando el problema de reojo. Es más, hay quienes aceptan esta situación y toman intervención, variando algún aspecto para adecuarse a la fórmula que el resto utiliza y pareciera no fallar.

Es así, que comenzamos a convertirnos en mellizos de los demás para conseguir una pareja acorde a la media, a veces olvidándonos de nosotros mismos. Pretendemos entrar a ese molde y salir con igual presencia, ser todos iguales. Pero la decepción llega cuando nos vemos y no nos hallamos. 

En ocasiones y yendo más lejos, uno acepta lo que se sirve en la bandeja, eligiendo (en el mejor de los casos) dentro de esa acotada muestra a alguien que quizás tampoco cumpla con los requisitos que hasta ayer se consideraban impermeables.

Y por eso vuelvo al inicio: cada uno es perfecto a su manera y tarde o temprano encontrará a esa persona que busque eso que nos vuelve distintos.

Por ejemplo, en mi caso muchos hombres (bueno, tampoco taaaantos) no aceptaron mi estilo de vida e intentaron modificarlo dando golpes de una mezcla de entusiasmo y de cinismo  que en lugar de provocarme ganas de cambiar, me generaron repudio, rompiendo la ilusión que de ellos había construido. La escritura, la lectura, mis amistades recortadas y de mi vida social únicamente relacionada con el ámbito académico y laboral, fueron un mensaje de alerta para ellos, los que buscaban cumplir con su figura de macho dominante. Pero como dice la canción, "mucha experiencia hay que tener para 'domarme' un poco". Esto a veces es una ventaja, aunque en ocasiones guarda sus conflictos y problemas.


Déjenme cerrar con una maravillosa frase que escuché en una novela hace una par de semanas y que viene muy bien para utilizarla como broche de oro: “Si es para ti, ni aunque te quites. Si no es para ti, ni aunque te pongas”.

Será uno, será otro, será el próximo o el que llegue a continuación. Lo importante es que el príncipe azul, aunque sea de otro color, terminará golpeando tu puerta.  Y en el caso de los hombres, quédense tranquilos, que su doncella (fina, rockera o deportista), les dejará su número teléfono o correo electrónico para una segunda visita. Eso sí, laburen y conquisten que hasta la más brava, busca un poco de ternura.

jueves 5 de mayo de 2011

Y la pregunta del día es...

¿La muchacha se puso un vestido o se envolvió con el molde de las magdalenas (científicamente llamado pirotín)? 

La cosa es así

Si voy sentada en el colectivo y alguien se agarra del respaldo del asiento para no caerse y en una de esas me engancha el pelo  sin querer, será condenado.

Ahora bien, si voy parada en el colectivo  y controlo el movimiento que el vehículo propaga e impacta en mí sujetándome del respaldo y sin querer tomo el cabello de la persona que está sentada, será condenada por acercar su cabeza a mi mano.

Zapata, si no la gana, la empata. Yo, no. Solamente acepto el triunfo.
He dicho…

lunes 2 de mayo de 2011

¿Por qué mentimos?

Algunas personas no mienten nunca (o casi nunca) por razones bien distintas de la ética: por miedo a ser descubiertos, por pereza (no hay que recordar los detalles de la mentira en el futuro), o por orgullo ("¿cómo voy a caer yo tan bajo?").


Pero, si lo pensamos bien, razones bien similares son las que pueden impulsarnos a mentir u omitir, en determinadas circunstancias, lo que pensamos o sabemos. Porque verdades como puños muy inoportunas, o que ofenden o incordian. Tan importante como el hecho de mentir o decir la verdad es la intención con que se hace una u otra cosa. Y he ahí el verdadero dilema moral. 


Una mentira que a nadie daña o incluso reporta beneficio a su destinatario puede ser más defendible que una verdad que causa dolor innecesariamente. Mentimos por muchas razones: por conveniencia, odio, compasión, envidia, egoísmo, o por necesidad, o como defensa ante una agresión... pero dejando al margen su origen o motivación, no todas las mentiras son iguales. 



Las menos convenientes para nuestra psique son las mentiras en que incurrimos para no responsabilizarnos de las consecuencias de nuestros actos. Y las menos admisibles son las que hacen daño, las que equivocan y las que pueden conducir a que el receptor adopte decisiones que le perjudican. Concluyamos, por tanto, que los dos parámetros esenciales para medir la gravedad de la mentira son la intención que la impulsa y el efecto que causa.



La mentira tiene sus clases



La mentira racional persigue un interés concreto, es malévola y se emite con al intención de perjudicar o engañar. En la mentira emocional, lo que se dice o hace no concuerda con la situación emocional de la persona. Y en la mentira conductual hacemos creer que somos lo que no somos: más jóvenes, mejor informados, menos anticuados... Pero hay también otras clases de mentiras: chismes, rumores y las mentiras piadosas.


La personalidad

La palabra personalidad es una variante del término “persona”, usado en latín para denominar a las máscaras 
que los actores romanos usaban en el teatro.

En términos cotidianos, podemos considerar a la personalidad como la configuración que hacen otras personas de las manifestaciones externas de cada individuo. En ese contexto, un sujeto podría tener distintas personalidades, en función de las personas que lo evalúen y de acuerdo con las situaciones en que se produzca el juicio.
Así, se habla de temperamento sanguíneo en aquellos sujetos de tono vital alegre, con capacidad para superar los problemas, adecuada tolerancia y gran adaptabilidad. Suele ser entusiastas, pero relativamente superficiales, inconstantes y volubles. Debido a su elevada seguridad y optimismo, pueden comportarse de forma poco prudente y temeraria.
Los tipos de personalidad:
Los flemáticos son personas equilibradas, aunque pueden resultar indiferentes o escépticos. Se destacan por ser comprensivos, tolerantes y prudentes. Tradicionalmente considerados «de sangre fría», pueden ser lentos en sus reacciones e incluso hasta incapaces de tomar una determinación. Entonces, tienen cierta dificultad para adaptarse a situaciones nuevas.

Los coléricos son sujetos apasionados, que viven sus experiencias con profundidad y constancia. Su tenacidad y seguridad en sí mismos los lleva a irritar con facilidad, con pérdida de autocontrol e intolerancia.

Los melancólicos se caracterizan por su seriedad, responsabilidad y sentido del deber. Son personas sensibles y afectuosas, con intensa vida interior. Suelen ser individuos inseguros, angustiosos, y pesimistas, con elevada susceptibilidad y desconfianza. Evitan en general las relaciones sociales y prefieren la soledad.

Como reflexión decimos que no existen tipos “puros” de personalidad, sino formas «mixtas», con características propias de uno o más tipos o subtipos. La personalidad es una característica puramente individual, con rasgos comunes en unas personas respecto a otras, sin que se produzcan dos exactamente idénticas.

No es Mortal Kombat

Quizás yo sea muy enroscada, pero no creo lo de la muerte de Osama Bin Laden. Un ADN que se hizo a un cuerpo que no está porque se arrojó al mar, me genera ciertas dudas. Al menos, la información que llega no es sumamente precisa como para satisfacer mi curiosidad noticiosa.


De todos modos, no puedo negar que me provoca cierto malestar ver cómo mucha gente festeja la noticia, pese a que entiendo que lo sucedido el 11-S fue terrible.

Pero más aún, que el Premio Nobel de la Paz afirme: "Yo di la orden para que lo mataran", me hace mucho ruido.

Perdón, tal vez sea mi culpa. Me decepciona ver que unos cuantos (que seguramente no son muchos) no se animen a vivir en ese algo que se llama sociedad. Paz, armonía, honor y honestidad, ya son ese tipo de palabras que solo aparecen escritas o pronunciadas, pero jamás aplicadas a la práctica.

Lamentable.


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